Dispensadores de etiquetas: comparación entre manuales y eléctricos
Un dispensador de etiquetas retira automáticamente las etiquetas autoadhesivas del material de soporte y las deja listas para ser recogidas. Esto acelera considerablemente el proceso de etiquetado, especialmente cuando se trata de grandes cantidades. Los dispensadores de etiquetas están disponibles como dispositivos manuales y como dispositivos eléctricos de sobremesa.
Dispensadores manuales de etiquetas
Los dispensadores manuales son compactos y no necesitan electricidad. Son adecuados para pequeñas cantidades y uso móvil. Las etiquetas se sueltan girándolas o tirando de ellas. Ideales para la oficina, la expedición y el etiquetado ocasional.
Dispensadores de etiquetas eléctricos
Los dispensadores de etiquetas eléctricos reconocen automáticamente el final de la etiqueta mediante un sensor y liberan la siguiente etiqueta. Velocidad: 30-60 etiquetas por minuto. Ideales para producción, logística y grandes volúmenes.
→ Ver dispensadores de etiquetas y accesorios
Artículos de guía relacionados
Cuánto cuesta un dispensador de etiquetas?
Hay dispensadores de etiquetas manuales desde unos 20 euros, y modelos eléctricos desde unos 80 euros. Los dispensadores profesionales de alto rendimiento cuestan entre 200 y 500 euros.
¿Qué etiquetas son adecuadas para un dispensador de etiquetas?
La mayoría de los dispensadores de etiquetas procesan etiquetas en rollo con papel soporte. Preste atención a la anchura máxima del rollo y a su diámetro.